{"id":607,"date":"2011-08-29T00:20:08","date_gmt":"2011-08-29T00:20:08","guid":{"rendered":"http:\/\/alfonsoelpidio.com\/blog\/?p=607"},"modified":"2011-08-29T00:20:08","modified_gmt":"2011-08-29T00:20:08","slug":"la-ensenanza-de-san-agustin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.alfonsoelpidio.com\/blog\/la-ensenanza-de-san-agustin\/","title":{"rendered":"LA ENSE\u00d1ANZA DE SAN AGUSTIN"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\"><strong><strong><strong><strong><strong><a href=\"http:\/\/www.alfonsoelpidio.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/ALFONSO_CREADOR__2__normal311.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"alignleft size-full wp-image-9782\" src=\"http:\/\/www.alfonsoelpidio.com\/blog\/wp-content\/uploads\/2011\/08\/ALFONSO_CREADOR__2__normal311.jpg\" alt=\"la ense\u00f1anza de San Agust\u00edn\" width=\"48\" height=\"48\" \/><\/a>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><em><strong>.\u00a0 San Agust\u00edn Dice, se conoce la cosa de que se habla, y no se aprende nada, o bien se ignora, y entonces no se alcanza la significaci\u00f3n de las palabras que podr\u00edan instruir; de todas formas no se aprende nada. Para mejor comprender a san Agust\u00edn en el Cap\u00edtulo XI de su libro el Maestro se\u00f1ala lo siguiente:\u00a0\u00a0\u00a0 <\/strong><\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>LA ENSE\u00d1ANZA DE SAN AGUSTIN<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong> \u201cQuien me ense\u00f1a algo es el que presente a mis ojos, o a cualquier sentido del cuerpo, o tambi\u00e9n a la inteligencia, lo que quiero conocer. Por tanto, con las palabras no aprendemos sino palabras, mejor dicho el sonido y el intr\u00e9pido de ellas.<br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong>. Porque si todo lo que no es signo no puede ser palabra, aunque haya o\u00eddo una palabra, no s\u00e9 sin embargo, que es tal hasta saber que significa.<strong>\u00a0<strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong>. Por tanto, es por el conocimiento de las cosas, por el que se perfecciona el conocimiento de las palabras, y oyendo las palabras, ni palabras se aprenden. <strong>\u00a0<strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><strong><strong><strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong>. Porque no aprendemos las palabras que conocemos, y no podemos confesar haber aprendido las que no conocemos, a no ser percibiendo su significado, que nos viene no por el hecho de o\u00edr las voces pronunciadas, sino por el conocimiento de las cosas que significan\u201d.\u00a0\u00a0<strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">LA ENSE\u00d1ANZA DE SAN AGUSTIN<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">La Ense\u00f1anza de San agustin<\/span>. <\/strong>Se conoce la cosa, en general, y la ense\u00f1anza trae a un conocimiento m\u00e1s preciso; como si se ense\u00f1ase que es el hombre, y conviniese que de \u00e9l se sepa algo, a saber, la raz\u00f3n de animal o de substancia o por lo menos del mismo ser, que no puede ser desconocida.\u00a0\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. San Agust\u00edn dice como creer que podr\u00eda instruir mi lenguaje si se me preguntase exponer ante m\u00ed lo que yo hablo, lo que yo quiero decir, cuando se trata de lo que percibimos con la mente, esto es, con el conocimiento y la raz\u00f3n, hablamos lo que vemos est\u00e1 presente en la luz interior de la verdad, con que est\u00e1 iluminado y de que goza el que se dice hombre interior; m\u00e1s entonces tambi\u00e9n el que nos oye conoce lo que yo digo porque \u00e9l lo contempla, no por mis palabras, si es que lo ve \u00e9l interiormente y con ojos simples.\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"> <strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. Luego ni a \u00e9ste, que ve cosas verdaderas, le ense\u00f1o algo dici\u00e9ndole verdad, pues aprende, y no por mis palabras, sino por las mismas cosas que Dios le muestra interiormente; por tanto si se le preguntase sobre esas cosas, podr\u00eda responder. Y hay nada m\u00e1s absurdo que pensar que le ense\u00f1o con mi locuci\u00f3n. A donde es llevado por las palabras, es llevado no por las palabras de las que pregunta, es llevado no por palabras que ense\u00f1an, sino por palabras que indagan en relaci\u00f3n con su aptitud para comprender la luz interior.\u00a0<span style=\"text-decoration: underline;\"> <strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza\u00a0 de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\"><em>LA ENSE\u00d1ANZA DE SAN AGUSTIN<\/em><\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. San Agust\u00edn no niega esta utilidad del lenguaje, la cual dice si se le comprende bien, no es peque\u00f1a, m\u00e1s su fin era mostrar el otro aspecto del problema, la independencia del pensamiento y su sumisi\u00f3n directa a la sola luz divina. <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de\u00a0 San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. De la memoria dice \u201cY este poder es de mi esp\u00edritu; pertenece a mi naturaleza, y ni yo mismo puedo comprender todo lo que soy. De manera que el esp\u00edritu es demasiado estrecho para poseerse a s\u00ed mismo\u201d\u00a0\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. Para san Agust\u00edn Dios est\u00e1 \u00edntimamente presente en todo; por ende tambi\u00e9n lo est\u00e1 en la mente. Esta integro en todas partes; en donde se desprende que es en \u00e9l que la mente vive, se mueve y tiene su ser, y por ende puede recordarlo.\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. No lo recuerda como algo experimentado en el pasado. Pero lo recuerda al volver hacia su Se\u00f1or, como hacia la luz por la cual ha sido tocada en alguna medida hasta cuando se apartada de ella. Luego tambi\u00e9n el infiel puede concebir la eternidad y hacer juicios verdaderos de aprobaci\u00f3n y desaprobaci\u00f3n acerca de la conducta humana.\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. Pero no ve estas reglas de juicio en su propia naturaleza, aunque indudablemente es por la mente que estas cosas son vistas, es igualmente cierto que la mente es mudable, pero quien quiera que reciba en su mente estas reglas como patr\u00f3n de conducta, las ve inmutables.\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza\u00a0 de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. Ni se encuentra en ninguna disposici\u00f3n de su mente, ya que estas reglas lo son de lo justo, mientras que su mente es, injusta. D\u00f3nde est\u00e1n escritas, pues al menos que est\u00e9n en el libro de esa luz que llamamos Verdad.\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. En esta presencia de Dios en la mente, no menos real por el hecho de ser inconsciente o no reconocida, la que constituye la fuente real de la iluminaci\u00f3n, por lo cual el hombre conoce la verdad. Volverse hacia la fuente de la luz es \u201cRecordad a Dios, estar con \u00e9l, c\u00f3mo \u00e9l est\u00e1 con la mente.\u00a0<strong><span style=\"text-decoration: underline;\"> La Ense\u00f1anza de San Agustin<\/span>.<\/strong><\/strong><\/p>\n<h2 style=\"text-align: justify;\">LA ENSE\u00d1ANZA DE SAN AGUSTIN<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin<\/strong><\/strong><\/span>. Pero su presencia \u00a0en la mente no depende de la presencia de la mente en \u00e9l, est\u00e1 en ella fundamentalmente y siempre presente, as\u00ed como su presencia impregna todo lo que existe. La mente humana es privilegiada por encima de otras cosas s\u00f3lo en que puede volverse libremente hacia esta presencia y reconocerla, o apartarse de ella y olvidarla.\u00a0 <strong>\u00a0<span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><\/span><\/strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>La Ense\u00f1anza de San agustin.\u00a0 Y en esta presencia de Dios en la mente se funda el perpetuo acceso de su luz en la mente. As\u00ed como la presencia de Dios en las cosas, en general, las mantiene en el ser y determina su funcionamiento, as\u00ed tambi\u00e9n su presencia en la mente humana determina su funcionamiento, es decir su pensar y su conocer.\u00a0 <strong>\u00a0<span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><\/span><\/strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><span style=\"text-decoration: underline;\">La Ense\u00f1anza de San agustin<\/span>. Esta descripci\u00f3n del conocimiento humano no puede ser llamada una teor\u00eda del conocimiento. Reducidos sus elementos esenciales afirma que las cosas funcionan de manera propia a ellas, de acuerdo con sus naturalezas, y que la presencia de Dios determina el funcionamiento de todas las cosas, lo cual es tan cierto de la mente como de otros cosas. San Agust\u00edn introduce la operaci\u00f3n especifica de la presencia divina, la iluminaci\u00f3n del ser en su explicaci\u00f3n.\u00a0 <span style=\"text-decoration: underline;\"><strong><strong><strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/strong><\/span><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong> <strong><strong><strong>La\u00a0 Ense\u00f1anza de San Agustin<\/strong><\/strong><\/strong><br \/>\n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lic. H.F. Alfonso Elpidio S\u00e1nchez L\u00f3pez.<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>\u201cLo \u00fanico que puede impedir que triunfes eres t\u00fa mismo\u201d<\/strong><\/p>\n<p><b>Suscr\u00edbete y recibe completamente gratis el Capitulo 1 del Libro \u00abAPRENDIENDO A CONTROLAR TUS EMOCIONES\u00bb<\/b><\/p>\n<form id=\"subscription_form\" class=\"subscription_form\" action=\"http:\/\/www.nivel5responder.com\/n5\/formcapture.php?v=109&amp;w=152\" method=\"POST\">\n<div align=\"center\"><center>Nombre<br \/>\n<input name=\"first_name\" size=\"20\" type=\"text\" \/><\/center><\/div>\n<\/form>\n<p><input name=\"capitals\" type=\"hidden\" value=\"1\" \/><\/p>\n<div align=\"center\"><center>E-mail<br \/>\n<input name=\"email\" size=\"20\" type=\"text\" \/><\/center><\/div>\n<p><input name=\"subscription_type\" type=\"hidden\" value=\"E\" \/><\/p>\n<div align=\"center\"><center><input type=\"submit\" value=\"Env\u00edame el Cap\u00edtulo 1\" 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